Evaluación del Logro del Perfil de Salida y su Pertinencia en el Campo Laboral de la Carrera de Agrónomo (Técnico)- ENA, El Salvador.
Mtra. Armida E. González, Lic. Dolores Abigail Mendoza y Lic. Silvia R. Rodríguez[1]
El estudio confirma que la formación técnica ENA (Escuela Nacional de Agricultura «Roberto Quiñónez) en El Salvador, logra competencias pertinentes y valoradas por empleadores, con un espacio claro para potenciar habilidades blandas, gestión de negocios y tecnologías aplicadas mediante evaluaciones auténticas y vinculación intensiva con el sector.
Resumen ejecutivo
Este estudio evalúa el nivel de logro del perfil de salida y la pertinencia laboral de los graduados(as) de la Promoción LXIV de la carrera de Agrónomo (Técnico) de la Escuela Nacional de Agricultura “Roberto Quiñónez” (ENA), en El Salvador. Con un enfoque mixto y alcance descriptivo, se entrevistó a 84 egresados(as) de un universo de 104 (cohorte 2023) y también se realizaron entrevistas a los empleadores. Los hallazgos muestran que el 89% de graduados quienes respondieron se ubican en los niveles básico, alto y superior de logro de competencias, y 11% en el nivel bajo. En la valoración de empleadores, el perfil de los graduados se sitúa en promedio en el nivel 4 de la escala utilizada, lo que implica que superan expectativas en algunos aspectos del puesto. Se aprecian fortalezas en actitudes, conocimientos técnicos, liderazgo en campo y disciplina; y áreas de mejora en habilidades blandas, mercadeo, emprendimiento, finanzas y detección de oportunidades de negocio. Se proponen acciones para vincular más el currículo con el sector productivo, ampliar prácticas y experiencias auténticas de aprendizaje, y actualizar contenidos con tecnologías emergentes (sensores, drones, agricultura de precisión, inteligencia artificial).
1. Contexto y justificación
La educación superior es un motor del desarrollo social y económico por su contribución al capital humano, la innovación y la empleabilidad. En ese marco, la ENA asume una responsabilidad social con la calidad y pertinencia de sus programas, buscando garantizar que las competencias del perfil de egreso respondan a las demandas actuales del sector agropecuario salvadoreño. El modelo de enseñanza, usual en la ENA “aprender haciendo” construye aprendizajes significativos en contextos reales; sin embargo, requiere evaluación sistemática para verificar el logro de resultados de aprendizaje, su pertinencia en el mercado de trabajo y la identificación de áreas de mejora. Además, esta evaluación favorece el cumplimiento de directrices nacionales (p. ej., de aseguramiento de la calidad) y ofrece beneficios tangibles a estudiantes, empleadores e institución. En el convenio de cooperación ENA-SAENA, organizó y patrocinó el Foro.
2. Objetivos de la investigación
Objetivo general
Evaluar el logro del perfil de salida y su pertinencia en el campo laboral de los graduados(as) de la Promoción LXIV de la carrera de Agrónomo en el Grado de Técnico de la ENA.
Objetivos específicos
Determinar el nivel de logro de las competencias del perfil de salida de la carrera.
Analizar la pertinencia de las competencias frente a las demandas del campo laboral actual.
3. Diseño metodológico
El estudio adopta un enfoque mixto (cuantitativo–cualitativo) y alcance descriptivo. La población correspondió a 104 graduados(as) en 2023; la muestra efectiva fue de 84 personas entrevistadas. Se aplicaron cuestionarios (en línea vía Microsoft Forms) y entrevistas semiestructuradas a empleadores. La encuesta se basó en 18 competencias del perfil de salida, organizadas en 17 categorías de análisis y 64 indicadores, con escala de medición en cuatro niveles: bajo, básico, alto y superior. Las entrevistas recabaron percepciones de satisfacción, pertinencia, fortalezas, áreas de mejora y recomendaciones. Apreciar en figura 1.

Figura 1. Esquema del diseño metodológico. Población (Graduados 2023, N=104)
4. Resultados
4.1. Resultados cuantitativos: nivel de logro del perfil de salida
En conjunto, 89% se ubica en niveles básico, alto y superior, y solo el 11 % en el nivel bajo como medición del perfil de salida de graduados, como se aprecia en tabla 1.

Tabla 1. Distribución de la proporción (# y %) de graduados según nivel de logro

Figura 3. Comparativo gráfico de la participación por nivel del perfil
Lectura técnica de la distribución de frecuencia
La distribución de graduados según el nivel es para Básico (44%), seguido de Alto (37%). El bloque Básico+Alto (81%) es consistente con trayectorias de logro satisfactorias con margen para profundizar desempeños hacia Superior (8%).
La cola en Bajo (11%) pone de relieve la necesidad de acompañamiento focalizado y refuerzo en competencias críticas.
4.2. Resultados cualitativos: percepción de empleadores
- Nivel de satisfacción: en términos generales, los empleadores ubicaron el perfil de los graduados en el nivel 4 de la escala utilizada, lo que supera expectativas en algunos aspectos y evidencia un aporte positivo al desempeño organizacional.
- Fortalezas: Las actitudes, los conocimientos técnicos sólidos, el liderazgo en campo, la disciplina y los resultados son comparables con egresados de otras instituciones.
- Áreas de mejora: reforzar las habilidades blandas (comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, resolución de problemas), así como mercadeo, emprendimiento, finanzas y detección de oportunidades de negocio.

Figura 4. Mapa conceptual de valoración de empleadores (opiniones)
5. Análisis y discusión
5.1. Pertinencia del perfil y modelo de enseñanza “aprender haciendo”
La evidencia indica que el currículo logra asegurar un umbral mínimo de dominio (89% de básico a superior), con una masa crítica de estudiantes en Básico y Alto que sostienen la empleabilidad y el desempeño en campo. Este patrón se alinea con el modelo experiencial de la ENA, donde la exposición a problemas reales acelera el desarrollo de competencias técnicas y actitudes profesionales. Sin embargo, el salto hacia Superior (8%) sugiere una oportunidad para profundizar en autonomía profesional, toma de decisiones complejas y gestión de resultados.
5.2. Habilidades blandas y componentes de gestión
Las habilidades blandas emergen como el núcleo de las oportunidades de mejora. En contextos agro-productivos, la comunicación con productores, la coordinación de equipos, la resolución de problemas y el liderazgo adaptativo de servicio son determinantes para el éxito de las intervenciones técnicas. A su vez, las capacidades en mercadeo, emprendimiento y finanzas son claves para transformar soluciones técnicas en valor económico: lectura de mercados, estructuración de modelos de negocio, análisis de viabilidad financiera y gestión de crédito rural. Estas necesidades de capacidad fueron subrayadas por empleadores en las entrevistas.
5.3. Tecnología y productividad
La actualización en agrotecnologías (p. ej., sensores, drones, agricultura de precisión e inteligencia Artificial, IA) debe trascender la alfabetización instrumental, integrándose a proyectos aplicados donde el estudiante gestione datos, optimice insumos y tome decisiones con rendición de cuentas. Este enfoque refuerza la transición desde el saber hacer hacia el saber decidir con evidencia. Las recomendaciones del estudio apuntan explícitamente en esta dirección.
5.4. Implicaciones para la trayectoria del egresado
El “perfil ENA” valorado por empleadores (nivel 4) sugiere que el sello formativo-actitud, disciplina y liderazgo en campo- es competitivo. Consolidar y escalar estas cualidades hacia resultados medibles (p. ej., rendimiento por parcela, eficiencia en uso de recursos, mitigación de riesgos) convertiría dichas fortalezas en ventajas diferenciales tanto para la inserción laboral como para el emprendimiento.
6. Implicaciones para la gestión curricular y académica
6.1 Vinculación productiva y aprendizaje en contexto
Establecer convenios para prácticas supervisadas, estancias y proyectos integradores con empresas, cooperativas y organizaciones de desarrollo rural. Involucrar empleadores en comités curriculares para acelerar actualizaciones y asegurar alineamiento con vacancias reales.
6.2 Evaluaciones auténticas con responsabilidad por resultados
Diseñar instrumentos de evaluación donde el estudiante asuma responsabilidad sobre parcelas o proyectos con metas productivas, presupuesto, indicadores y reportes de rendición de cuentas. Este mecanismo conecta competencias técnicas con accountability y toma de decisiones.
6.3 Habilidades blandas como eje transversal
Estructurar un programa transversal de comunicación, trabajo en equipo, liderazgo y resolución de problemas, con metodologías activas (role-play, simulación de conflicto, estudios de caso) y evaluación observable de conductas en contexto.
6.4 Gestión y negocio en el agro
Intensificar módulos de finanzas agrícolas, microfinanzas, gestión de crédito, mercadeo y emprendimiento con proyectos reales y mentorías de expertos del sistema financiero rural y de cadenas de valor.
6.5 Agrotecnología aplicada
Integrar sensores, drones, agricultura de precisión e Inteligencia Artificial, IA a retos de campo con datos y métricas de desempeño (costos, productividad, huella hídrica, etc.).
6.6 Fortalecimiento docente y evaluación rigurosa
Priorizar docentes con experiencia práctica y vocación; clarificar criterios de evaluación y mantener estándares exigentes de permanencia académica.
7. Conclusiones principales
7.1. El Alto logro de competencias.
El 89% de la muestra se ubica en básico, alto y superior, evidenciando el cumplimiento del objetivo de formar técnicos competentes para el sector agropecuario.
7.2. Percepción positiva de empleadores.
La satisfacción general se sitúa en el nivel cuatro, al destacar: actitudes, solidez técnica, liderazgo en campo y disciplina.
7.3. Brechas específicas.
Se recomiendan refuerzos en habilidades blandas, esto es mercadeo, emprendimiento, finanzas y detección de oportunidades.
7.4. Tecnología y experiencias auténticas:
La acción de la integración de agro-tecnología debe acompañarse de evaluaciones con responsabilidad por resultados y prácticas extendidas.
7.5 Mejora continua y gobernanza.
Es clave consolidar la adopción de mecanismos de seguimiento de egresados y canales permanentes con empleadores para realimentar el currículo.
8. Recomendaciones priorizadas (12–18 meses)
8.1. Gestión curricular y vínculo con el sector
- Conformar un Comité de Actualización Curricular con empleadores, egresados(as) y docentes para revisar perfiles de salida, mallas y rubricas. (Meses 1–2)
- Lanzar pilotos de prácticas en empresas/cooperativas con tutor dual (académico–empresa) y evidencia de desempeño. (Meses 4–8)
8.2. Evaluación auténtica y cultura de resultados
- Implementar un sistema de evaluación por parcelas/proyectos con metas de rendimiento, costos, cronogramas e informes de resultados (aprendizajes, desvíos, decisiones). (Meses 2–4)
8.3. Tecnologías y analítica aplicada
- Incorporar sensores, teledetección con drones y paquetes de precisión en casos de uso (riego, fertilización, sanidad vegetal) con indicadores de impacto. (Meses 6–12).
- Capacitar al claustro en el uso didáctico de estas tecnologías y en la analítica de datos para decisiones agronómicas. (Meses 6–12)
8.4. Habilidades blandas y gestión
- Desarrollar diplomado interno en comunicación, liderazgo, trabajo en equipo y resolución de problemas con evaluación por desempeño. (Meses 4–10)
- Integrar módulos de finanzas agrícolas, microfinanzas, gestión de créditos y mercadeo agro con casos reales y participación de instituciones financieras y actores de cadenas de valor. (Meses 6–12)
8.5. Emprendimiento e inserción laboral
- Establecer un programa de emprendimiento con mentorías, prototipado de modelos y evaluación por tracción (clientes, ventas, alianzas). (Meses 9–15)
- Crear una mesa de empleadores y un sistema de seguimiento de egresados (trazabilidad y encuestas anuales). (Meses 9–15)
9. Plan de implementación sugerido (ruta crítica 12–18 meses)
Fase 1 (0–3 meses): Preparación y diseño
- Constitución del Comité y levantamiento de requisitos de empleadores.
- Diseño de rúbricas de evaluación auténtica, definición de indicadores clave y formatos de reporte.
- Priorización de módulos a actualizar (habilidades blandas; finanzas/mercadeo; agrotecnología).
Fase 2 (4–8 meses): Pilotos y primeras iteraciones
- Implementación de prácticas extendidas y proyectos en campo con tutor dual.
- Ejecución de los primeros proyectos/parcelas con metas de rendimiento y presupuestos.
- Ajustes a partir de la retroalimentación de empleadores y estudiantes.
Fase 3 (9–15 meses): Escalamiento y consolidación
- Puesta en marcha del diplomado de habilidades blandas y módulos de gestión con casos reales.
- Adquisición/optimización de equipamiento de agrotecnología y formación docente aplicada.
- Lanzamiento de programa de emprendimiento y sistema de seguimiento de egresados.
Fase 4 (15–18 meses): Evaluación y mejora continua
- Evaluación de resultados (logro de competencias, satisfacción de empleadores, inserción laboral).
- Segunda revisión curricular con evidencias y ajustes para el siguiente ciclo académico.
10. Limitaciones del estudio
- Muestra de 84 graduados(as) (de 104): la no respuesta puede introducir sesgo y afectar la representatividad.
- Cualitativo basado en entrevistas a empleadores: sería conveniente ampliar número y diversidad de informantes y triangular con observaciones y/o evaluaciones de desempeño en el puesto.
11. Conclusiones ampliadas (con implicaciones operativas)
- Cumplimiento del objetivo formativo. La elevada proporción en niveles Básico+Alto+Superior (89%) evidencia una buena alineación entre currículo y resultados de aprendizaje, y valida el enfoque experiencial como vector de empleabilidad. Recomendación: Consolidar prácticas evaluativas que mantengan este estándar y aspiren a elevar la fracción en Superior mediante proyectos de alta complejidad.
- Valoración del mercado. La ubicación del perfil en nivel 4 por los empleadores confirma el ajuste del egresado ENA con las demandas del sector del agro. Recomendación: Traducir esta valoración en acuerdos de prácticas, bolsas de empleo y co-diseño de contenidos.
- Brechas estratégicas: Habilidades blandas y gestión Finanzas/Mercadeo/Emprendimiento son palancas para transformar capacidad técnica en impacto productivo y sostenibilidad de iniciativas. Recomendación: programa transversal de soft skills y malla de negocio agro con evaluación por desempeño.
- Tecnologías como medio, no fin. La incorporación de sensores, drones, precisión e IA debe anclarse a problemas reales, con datos y métricas que justifiquen decisiones. Recomendación: Retos de campo con análisis de costo–beneficio, riesgo y retornos para productores.
- Gobernanza de la calidad. Mejora continua requiere seguimiento a egresados feedback de empleadores y estándares docentes alineados con la práctica, empleadores y desarrollo docente.
12. Recomendaciones detalladas (derivadas de interacción en la presentación)
- Evaluación con responsabilidad por cultivos: implementar un sistema que responsabilice al estudiante por el rendimiento de los cultivos/parcelas asignadas, fomentando rendición de cuentas y gestión orientada a resultados.
- Formación práctica intensiva: preparar para desafíos del mercado, donde se valora análisis, toma de decisiones y responsabilidad por resultados.
- Capacitación continuada en nuevas tecnologías: sensores, drones, agricultura de precisión, Inteligencia Artificial IA.
- Refuerzo en producción de granos básicos y hortalizas, con énfasis en análisis de suelos y cultivos nativos/criollos.
- Giras de campo y prácticas profesionales en áreas rurales y microfinancieras para aproximación a problemas reales.
- Programa sólido de valores y soft skills, incluyendo habilidades de venta y asesoramiento.
- Comunicación asertiva y escucha activa; promover actitud de apertura al aprendizaje y foros agrícolas con productores experimentados.
- Módulos de finanzas agrícolas, microfinanzas y créditos, orientados a necesidades financieras de agricultores.
- Temas administrativos, gestión de proyectos y sostenibilidad, buscando equilibrio entre producción y recursos.
- Proyectos de emprendedurismo extracurriculares, incentivando creación de nuevas empresas agrícolas.
- Calidad docente: priorizar profesionales con experiencia práctica y vocación; evaluación rigurosa y transparente con criterios claros y exigentes y política de permanencia basada en rendimiento.

Figura 5. Ruta de refuerzo curricular (visión gráfica)
13. Cierre
El estudio confirma que la formación técnica ENA logra competencias pertinentes y valoradas por empleadores, con un espacio claro para potenciar habilidades blandas, gestión de negocios y tecnologías aplicadas mediante evaluaciones auténticas y vinculación intensiva con el sector. Las recomendaciones propuestas forman una hoja de ruta realista a 12–18 meses, orientada a elevar el estándar de desempeño hacia niveles superiores, consolidando el sello ENA y mejorando la empleabilidad e impacto productivo de sus egresados.
14. Anexos
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Revisión y créditos de la publicación.
- Revisó Salvador González.
- [1] Investigación realizada por Armida E. González, Dolores Abigail Mendoza* y Silvia R. Rodríguez. Presentación de Abigail Mendoza, en Foro de Educación Superior en el Agro. ENA-SAENA. 2025.





